Viajes · En español
Josefina, la señora presidenta !!!
Si Josefina resultara electa, me surge una interesanta interroganta: ¿Alguna constituyenta habrá considerado el título de presidenta?
¿Esta proponenta será realmenta diferenta como se presenta? Yo la veo más bien indiferenta, inconsistenta e inconscienta. No me parece ni pacienta, ni valienta, ni ardienta, mucho menos beligeranta, podría decir que es indolenta. Niega hasta de la universidad donde fue estudianta y la veo carenta de empatía ante las indigentas.
Más bien es una clienta del sistema, cuentahabienta de la oligarquía, una habitanta (y por lo tanto hablanta) de Foxilandia. Pero ella no se considera causanta de la crisis.
Despidió a una asistenta ignoranta y carenta de ortografía. Como diputada resultó faltanta y abstinenta de las votaciones. Como secretaría de estado indolenta pero en cambio como candidata es exigenta pero de ninguna manera moralmenta solventa.
Pues a ver si no resulta carenta de votantas.
Le quedara el consuelo como sustituyenta de Gonzalo Vega en la señora presidenta.
La "Nueva gramática básica de la lengua española" (RAE, 2011) explica que algunos de los sustantivos terminados en -nte que suelen proceder de participios de presente latinos: amante, cantante, delincuente, estudiante, manifestante, presidente poseen variantes en -nta sujetas a distribución geográfica como la clienta (poco común en algunos países americanos), la intendenta, la presidenta, etc.
Aunque el término presidenta lo permite la academia, en México, a mi parecer, no es de uso común, incluso, la constitución mexicana menciona el título de "Presidente de la República" y nunca de presidenta, por lo que la candidata del PAN estaría haciendo campaña para un puesto inexistente en el país.
Es lamentable que uno de los presidentes más ignorantes que haya tenido el país, Vicente Fox Quezada, haya impuesto una moda de hablar que poco a poco se ha extendido, ahora hasta los miembros del movimiento #yosoy132 hacen mención de cada sustantivo en los dos géneros: compañeros y compañeras, como si en el castellano, no hubiera un término genérico que agrupe ambos, como si con ello lograran una igualdad cuando lo que hacen es una diferencia.
En fin, que las modas del mal hablar en México no son nuevas, recuerdo cuando a algunos les dio por decir un vaso con agua, en lugar de un vaso de agua. Argumentaban que el vaso no estaba hecho de agua como si ese fuera el único uso de la preposición de. Un vaso con agua puede contener sólo un sorbo o estar lleno, es impreciso, en cambio en un vaso de agua, la preposición de denota cantidad, medida, como un kilogramo de arroz, un costal de papas, etc. En esa misma época también algún ignorante dijo que inflamable era incorrecto pues para él el prefijo in- sólo ignificaba negación, y se empezó a usar el término flamable que todavía aparece en algunos tanques de gas, sin tomar en cuenta que la preposición in- también puede significar en, como en imponer.
Pues ojalá que nuestro idioma no tenga que soportar otros 6 años de léxico panista...
La "Nueva gramática básica de la lengua española" (RAE, 2011) explica que algunos de los sustantivos terminados en -nte que suelen proceder de participios de presente latinos: amante, cantante, delincuente, estudiante, manifestante, presidente poseen variantes en -nta sujetas a distribución geográfica como la clienta (poco común en algunos países americanos), la intendenta, la presidenta, etc.
Aunque el término presidenta lo permite la academia, en México, a mi parecer, no es de uso común, incluso, la constitución mexicana menciona el título de "Presidente de la República" y nunca de presidenta, por lo que la candidata del PAN estaría haciendo campaña para un puesto inexistente en el país.
Es lamentable que uno de los presidentes más ignorantes que haya tenido el país, Vicente Fox Quezada, haya impuesto una moda de hablar que poco a poco se ha extendido, ahora hasta los miembros del movimiento #yosoy132 hacen mención de cada sustantivo en los dos géneros: compañeros y compañeras, como si en el castellano, no hubiera un término genérico que agrupe ambos, como si con ello lograran una igualdad cuando lo que hacen es una diferencia.
En fin, que las modas del mal hablar en México no son nuevas, recuerdo cuando a algunos les dio por decir un vaso con agua, en lugar de un vaso de agua. Argumentaban que el vaso no estaba hecho de agua como si ese fuera el único uso de la preposición de. Un vaso con agua puede contener sólo un sorbo o estar lleno, es impreciso, en cambio en un vaso de agua, la preposición de denota cantidad, medida, como un kilogramo de arroz, un costal de papas, etc. En esa misma época también algún ignorante dijo que inflamable era incorrecto pues para él el prefijo in- sólo ignificaba negación, y se empezó a usar el término flamable que todavía aparece en algunos tanques de gas, sin tomar en cuenta que la preposición in- también puede significar en, como en imponer.
Pues ojalá que nuestro idioma no tenga que soportar otros 6 años de léxico panista...