Viajes · En español
¿por qué debemos defender a los criminales?
El día de ayer Humberto Leal García fue ejecutado en Texas. Leal García había sido condenado por la violación y asesinato de una joven de 16 años en 1994. El mexicano de 38 años afirmaba ser inocente y aseguraba que la joven se encontraba drogada y murió accidentalmente al caer sobre una roca cuando Leal trataba de ayudarla tras ser violada en una fiesta. Leal, como marca la convención de Viena, debería haber recibido asistencia consular cosa que en Estados Unidos no es un requisito legal y a pesar del fallo de la Corte Internacional de Justicia, la Suprema Corte de Estados Unidos rechazó detener la ejecución.
Hace bastante tiempo discutía con un exitoso abogado penalista dedicado a la defensa de narcotraficantes cuando alguien le preguntó si él les cuestionaba a sus clientes sobre su inocencia.
No –fue su contundente respuesta. –Eso para mí no es importante.
Había visto tantas películas y programas de televisión en los que el abogado no sólo defendían a su cliente en los tribunales sino que usaban todos sus recursos hasta comprobar la inocencia de su defendido frente a una serie de circunstancias en su contra que la respuesta del abogado penalista me había resultado terrible pues parecía hacerlo cómplice del delito. En contados casos, en esos mismos programas, el abogado-heroe descubría la culpabilidad de su cliente y, por lo tanto, la falsedad de sus afirmaciones y terminaba dejándolo a su suerte frente a una justicia muy justa de esa que sólo existe en la televisión. No recuerdo ningún caso en que estos abogados-heroes hayan defendido a un culpable contra el propio sistema de "justicia".
¿Tienen los culpables el derecho a la defensa?
Es claro que no pretendo hacer una análisis profundo de la ética del abogado pues seguramente ya muchos estudiosos habrán desarrollado sus tesis al respecto, pero, como esté es un blog políticamente incorrecto, pues puedo escribir de un tema sin tapujos...
Yo considero que es correcto lo que afirmaba el primer abogado respecto que o debería necesariamente estar convenido de la inocencia de su cliente pues esa es la función del juez (o del jurado en los países dónde se aplica esta figura); la función del abogado debería garantizar precisamente el derecho a la justicia, incluyendo la ayuda consular a la que habría tenido derecho Leal García. Sería muy fácil, pensando en lo terrible del crimen que se le achaca, afirmar que el ahora ejecutado no merecía ningún tipo de consideración.
En Mexico resulta muy fácil que los funcionarios públicos, incluso con la inconsciente complicidad de la ciudadanía que acepta sus declaraciones sin cuestionamientos, desprecien muchos crímenes calificando también a las víctimas de criminales.
Recuerdo los spots del mal famoso exgobernador del Estado de Mexico, Arturo Montiel, en el que decía que la justicia no era para las ratas refiriéndose con este apelativo a los criminales. Pero si no es la justicia quien debería definir quienes son esas "ratas", entonces ¿quién? ¿el gobernador, el presidente, el policía de la calle? y como no tendrían derecho a la justicia entonces qué habría: ¿juicios sumarios, ley fuga, torturas? El problema es que este tipo de spots logran votos...
Por muy mala que sea la impartición de justicia en México prefiero que todos tengamos derecho a la defensa a que la condena la emita la opinión pública (siempre sesgada debido a la oligarquía de los medios), los políticos o quien sea...
Yo considero que es correcto lo que afirmaba el primer abogado respecto que o debería necesariamente estar convenido de la inocencia de su cliente pues esa es la función del juez (o del jurado en los países dónde se aplica esta figura); la función del abogado debería garantizar precisamente el derecho a la justicia, incluyendo la ayuda consular a la que habría tenido derecho Leal García. Sería muy fácil, pensando en lo terrible del crimen que se le achaca, afirmar que el ahora ejecutado no merecía ningún tipo de consideración.
En Mexico resulta muy fácil que los funcionarios públicos, incluso con la inconsciente complicidad de la ciudadanía que acepta sus declaraciones sin cuestionamientos, desprecien muchos crímenes calificando también a las víctimas de criminales.
Recuerdo los spots del mal famoso exgobernador del Estado de Mexico, Arturo Montiel, en el que decía que la justicia no era para las ratas refiriéndose con este apelativo a los criminales. Pero si no es la justicia quien debería definir quienes son esas "ratas", entonces ¿quién? ¿el gobernador, el presidente, el policía de la calle? y como no tendrían derecho a la justicia entonces qué habría: ¿juicios sumarios, ley fuga, torturas? El problema es que este tipo de spots logran votos...
Por muy mala que sea la impartición de justicia en México prefiero que todos tengamos derecho a la defensa a que la condena la emita la opinión pública (siempre sesgada debido a la oligarquía de los medios), los políticos o quien sea...